Una historia en cada taza

Vamos a contar historias cortas, muy breves, con una única indicación: cada relato debe empezar con la última frase señalada en el relato anterior.

Amaneció. Se escuchaban los pájaros silbar.
Auriculares en posición, suena una melodía con flautas y tambores, parece celta, de llamada a la batalla.
Se armó de valor, como un arquero concentrado mirando a su objetivo. La cuerda tensa, la mirada clavada y la flecha deseosa de alcanzar una victoria.
Y ahí estaba, y ahí estaría, durante horas, buscando formas en una pared de gotelé.

Teban

Buscando formas en una pared de Goteléth, catedral de la ciudad, se encontraba Bustar cuando la pared norte se derrumbó.
Bajo esos gruesos muros debería de haber muerto aplastado, pero tuvo la mala suerte de sobrevivir. Su ansiada respuesta tendría que esperar. 
Dios todavía no estaba preparado para recibirle. 

Fran